La moviola esta abierta a todo aquel que con conocimiento quiera opinar: jugadoras, entrenadores de Bidegintza, padres, árbitros o cualquiera de los aficionados que  acompañan al equipo en masa.

ukoegin@euskalnet.net

 

MI VERSIÓN

En la primera parte no me dirigí en ninguna ocasión a la arbitro. En la segunda parte una jugadora del equipo de Zalla empujó a Patricia que cayó violentamente al suelo con un golpe en el estomago, Sara indignada dijo "si es que juegan como bestias", la arbitro dudo y finalmente le pitó una técnica. Pedí tiempo muerto para calmar los ánimos, la mesa me lo concedió, ambos equipos nos reunimos y la "arbitro" nos interrumpió y con absoluta falta de respeto me increpó que no me quedaban tiempos y que me merecía una técnica. El reglamento dice que únicamente si la mesa te ha advertido previamente que no te quedan tiempos se puede sancionar el solicitar otro con una falta técnica. En este caso no era así por lo que la arbitro desconoce el reglamento y si realmente estaba convencida ¿Porque no me la pito?¿ O acaso dudaba de sus conocimientos?


El arbitraje fue correcto pero el  desprecio y la prepotencia mostrada por la encargada de arbitrar produjo mi indignación y protesté varias jugadas en las que el pataleo, el cambio opcional del pie pivote o los pasos antes de botar no eran sancionados como tales. Me gané mi primera técnica en 65 partidos. Todos estábamos de acuerdo en que había sido un partido duro con mucho contacto, sorprendentemente el acta sólo muestra 22 faltas entre los dos equipos. Dato para la reflexión.
Al final del partido fui a hablar con ella con educación y me insultó.

Bidegintza no debería habernos creado tantos apuros, el año pasado perdimos de 2 en su cancha (de hecho en la segunda vuelta sólo ganaron los partidos de casa, curioso hecho comentado entre todos los entrenadores ) y les ganamos de 12 en Jesuitas. No creo que tengamos ningún problema para ganar a Bidegintza en el partido de vuelta. A pesar de no perder en ningún momento los papeles, mi actuaci
ón fue absurda e inmadura por caer en un juego que no llevaría a nada positivo, de hecho perdimos la posesión y provocó nerviosismo en algunas jugadoras. Reconozco que mi actuación en general, incluido el incidente de la hora de la convocatoria, me convierte en el peor del partido por lo que pido disculpas a mis jugadoras y a los padres.
En el plano deportivo considero que el planteamiento fue bueno a pesar de verme obligado por las circunstancias a no dar más minutos a todas las jugadoras. Finalmente nuestras bazas ofensivas funcionaron; lástima que hasta el minuto 35 no consiguiéramos hacer nuestro juego.

 

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